En solo cinco minutos, Luz Angela Güegüe habría podido obtener la autorización de dos exámenes médicos en la sede de la Nueva EPS. Sin embargo, la realidad fue distinta: tuvo que esperar horas, regresar en la tarde y, finalmente, terminó encerrada en las instalaciones junto a su hijo, Iván Solarte, quien denunció la situación en redes sociales.
El incidente ocurrió el pasado 3 de febrero, cuando Luz Angela, de 67 años, acudió en la mañana a la Nueva EPS para gestionar una radiografía y un examen médico especializado, pero le indicaron que ya no había turnos disponibles y debía regresar en la tarde. A las 2:00 p.m. volvió, pero tampoco fue atendida, por lo que llamó a su hijo, un comerciante y exconcejal de Puerto Carreño, quien decidió grabar un video exponiendo la situación.
Encerrados en la EPS hasta las 8:00 p.m.
Las imágenes muestran a Luz Angela e Iván en la oficina mientras los funcionarios cierran y apagan las luces. “Si es posible y nos tenemos que amanecer aquí, aquí nos amanecemos”, dice Iván en la grabación. Minutos después, según su testimonio, el celador los dejó encerrados en la sede hasta las 8:00 p.m., cuando fueron liberados gracias a la intervención de la Defensoría del Pueblo.
La Nueva EPS, a través de un comunicado, aseguró que en el lugar hubo “actos de maltrato verbal hacia el personal encargado de la atención a los afiliados”. Sin embargo, Iván Solarte desmintió esta versión y afirmó que su madre “solo estaba defendiendo a un adulto mayor que llevaba todo el día esperando ser atendido”.
Autoridades investigan la situación
El video de la denuncia fue publicado en redes sociales y rápidamente generó indignación en la ciudadanía. La Secretaria de Salud Departamental, Paula Zuleta, calificó el hecho como inaceptable y anunció una investigación exhaustiva. Además, informó que se comunicaron con la Superintendencia de Salud Regional Orinoquía para exigir medidas correctivas inmediatas.
Por su parte, Luis Ernesto ‘El Mono’ Rivera, representante de los usuarios ante la Nueva EPS, aseguró que este caso es solo un reflejo de las constantes quejas contra la entidad en Vichada, donde los usuarios deben madrugar para obtener un turno, las remisiones tardan meses y la falta de medicamentos es recurrente.
Finalmente, el 4 de febrero en la mañana, Luz Angela fue atendida en la Nueva EPS y, esta vez, solo tardó cinco minutos en obtener la autorización médica que le habían negado el día anterior.













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