Portada » Inicio » Petro moviliza a la ciudadanía, pero sufre una derrota en el Senado
Nacional

Petro moviliza a la ciudadanía, pero sufre una derrota en el Senado

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, vivió un día de contrastes políticos. Mientras lograba reunir a miles de personas en la Plaza de Bolívar de Bogotá, su reforma laboral sufrió un revés en el Congreso al ser archivada en la Comisión Séptima del Senado con una votación de ocho a seis en contra.

El discurso en la Plaza de Bolívar: movilización permanente y consulta popular

Durante la manifestación, Petro anunció que la movilización ciudadana “será permanente” y que su gobierno impulsará una consulta popular, la cual, según él, será una herramienta clave para llevar a cabo las transformaciones que el Congreso ha bloqueado. Según sus declaraciones, ya hay 11 preguntas definidas para la consulta, pero podrían sumarse más.

En su discurso, Petro se dirigió a sus seguidores con un tono enérgico y crítico, acusando a los congresistas de “traicionar al pueblo” y de estar dominados por intereses económicos. También arremetió contra los empresarios, a quienes calificó de “oligarcas” que buscan frenar su agenda de reformas, y contra el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, a quien responsabilizó por la crisis de abastecimiento de agua en la capital.

El evento mostró la capacidad de Petro para movilizar a su base política, un hecho que no es común para un presidente en su tercer año de gobierno. La manifestación contó con la presencia de sindicatos, movimientos estudiantiles, comunidades barriales y organizaciones sociales, lo que refleja que aún mantiene una estructura política sólida a pesar de las dificultades en la gestión de su gobierno.

Según la última encuesta de Invamer, Petro mantiene una aprobación del 32 %, una cifra que ha oscilado entre el 35 % y el 26 % desde abril de 2023. Aunque enfrenta una fuerte oposición, su nivel de respaldo es significativamente superior al de expresidentes como Andrés Pastrana (19 %), Juan Manuel Santos (21 %) y Iván Duque (18 %) en sus momentos de menor popularidad.

El fracaso de la reforma laboral en el Congreso

Mientras el presidente arengaba a la multitud en la Plaza de Bolívar, en el Congreso se decidía el destino de su reforma laboral, una de las principales apuestas de su gobierno. La Comisión Séptima del Senado archivó el proyecto tras cinco horas de debate, en las que la ponencia de archivo (que proponía hundir la reforma) fue la mayoritaria.

El gobierno mostró dos estrategias distintas dentro del Congreso:

  • El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, apeló a la ética y al pensamiento del sacerdote y guerrillero Camilo Torres Restrepo, pidiendo a los legisladores que legislaran en favor del pueblo y no de los intereses privados.
  • El ministro del Interior, Armando Benedetti, en cambio, adoptó un tono desafiante y despectivo hacia los congresistas, lo que generó aún más fricción con los legisladores.

El hundimiento de la reforma laboral es una derrota importante para Petro, ya que representa la segunda vez que el Congreso rechaza este proyecto. La reforma buscaba mejorar las condiciones laborales en el país, con medidas como el aumento del salario mínimo por horas nocturnas y la formalización del empleo para miles de trabajadores. Sin embargo, los sectores empresariales y varios congresistas argumentaron que las medidas podrían afectar la generación de empleo y aumentar los costos para las empresas.

La estrategia de la consulta popular y los desafíos que enfrenta

Con la reforma laboral descartada en el Congreso, Petro ha decidido enfocar sus esfuerzos en una consulta popular, un mecanismo que le permite preguntar directamente a la ciudadanía sobre temas de interés nacional. Según el presidente, esta será su nueva prioridad, por encima de las reformas estructurales en el Congreso.

Para que la consulta se lleve a cabo, primero debe ser aprobada por el Senado. Luego, la votación debe convocarse en un plazo máximo de tres meses, y para que los resultados sean válidos, deben participar al menos 13,5 millones de votantes, de los cuales 6,8 millones deben votar “sí” en las preguntas planteadas.

La consulta es un desafío enorme para el gobierno, ya que en el pasado han fracasado intentos similares, como la consulta anticorrupción de 2018, que quedó a medio millón de votos del umbral necesario. Además, la oposición enfrenta un dilema:

  1. Votar “No” y participar activamente en la consulta, lo que daría legitimidad al proceso y podría ayudar al gobierno a alcanzar el umbral.
  2. Abstenerse y deslegitimar la consulta, impidiendo que Petro la use como una victoria política.

Otro aspecto clave es el costo del proceso. Se estima que la consulta podría costar 500.000 millones de pesos, una cifra que ha generado críticas en medio de la crisis económica y los problemas de financiamiento de otras políticas públicas.

Impacto en la política y las elecciones de 2026

El fracaso de la reforma laboral y el impulso de la consulta popular han reconfigurado el escenario político en Colombia. Mientras la oposición celebra el hundimiento de la reforma, el gobierno y el Pacto Histórico buscan capitalizar el momento para fortalecer su posición de cara a las elecciones de 2026.

Figuras del Pacto Histórico como la senadora María José Pizarro han comenzado a posicionarse con fuerza, destacando que la consulta popular es el nuevo campo de batalla política. En el Congreso, los senadores oficialistas coreaban “consulta popular” tras el hundimiento de la reforma, evidenciando que el gobierno ve en este mecanismo una oportunidad para mantenerse relevante y consolidar su apoyo popular.

Para la oposición y los precandidatos presidenciales, la consulta representa un reto inesperado. Muchos de ellos tenían estrategias basadas en la falta de liderazgo y estructura política del oficialismo, pero ahora deberán replantear su estrategia ante un gobierno que está dispuesto a jugarse todo en las calles y en las urnas.

Conclusión: una estrategia arriesgada en un escenario incierto

El futuro de la consulta popular sigue siendo incierto, pero lo que está claro es que Petro ha decidido apostar fuerte por la movilización social como su principal herramienta política. Sin embargo, la consulta enfrenta obstáculos como la necesidad de aprobación en el Congreso, la alta exigencia de participación ciudadana y la resistencia de la oposición.

El fracaso de la reforma laboral representa un golpe para el gobierno, pero también una oportunidad para presentarse como víctima de un Congreso que, según su discurso, está dominado por intereses privados. Ahora, el país se encuentra en una encrucijada política en la que la movilización social y la estrategia electoral jugarán un papel clave en los próximos meses.

About the author

Edición Vichada al día

Edición Vichada al día

Add Comment

Click here to post a comment